| Esta
expresión se emplea normalmente para decir que una cosa está hecha sin medida,
sin peso o a bulto.
Antiguamente, en los diferentes reinos existía una total falta de
reglamentación a propósito de los sistemas y métodos de medidas. La frase a ojo
de buen cubero hace referencia a las medidas de capacidad de las cubas
destinadas a contener agua, vino, aceite u otro líquido. Las cubas eran
fabricadas una a una por el cubero, y su capacidad venía determinada por el
reino en el que tuviera montado el negocio e incluso por las diferentes
normativas de medidas dictadas por los señores feudales. |