| En el año
1839 nació en la ciudad barcelonesa de Igualada, España, un hombre llamado José María
Carulla. Fue una persona laboriosa y fecunda, y muy católica. También fue un
pésimo poeta a quien la Santa Sede le concedió la cruz 'Pro Ecclesia et
Pontifice' por su ambicioso empeño de poner en verso 'La Biblia'. Carulla consiguió versificar
'El
Génesis',
'El
Éxodo',
'El libro de
Tobías' y
'El libro de
Judit'. Desgraciadamente, el esfuerzo de este hombre vino a convertirse en un
fárrago inaudito de ripios que sirvieron durante mucho tiempo como tema festivo
de las tertulias donde se reunía gente de buen humor. Desde entonces, decir la
Biblia en verso se hizo equivalente a todo aquello que, por su prolijidad y
confusión, resulta indigestible. |