| Esta frase equivale a decir
que uno muestra una total y absoluta despreocupación por las consecuencias o el
resultado de algo. La expresión completa es: Salga el sol por Antequera y
póngase por donde quiera. Dicen que esta alocución tuvo su origen durante la
reconquista de Granada por los Reyes Católicos. Curiosamente, Antequera está al
oeste de Granada, o sea, al poniente, no al levante, por lo que el sol nunca
podía salir por Antequera. De ahí el sentido irónico de la frase.
Otra
hipótesis apunta a que el nacimiento
de esta expresión no se hallaría
en los reyes cristianos, sino más
bien en la corte granadina, concretamente
en un discurso de El Zagal (sultán
de Granada), quien, sabiendo que la guerra
estaba perdida, pidió coraje a los
suyos para que lucharan a la desesperada
ya que la frase también sirve para
expresar determinación sobre una
acción que se quiere llevar a cabo
sin importar el desenlace...
...o
cuando alguien se arroja con osadía
a una obra de incierto futuro. (Sea como
sea, parece claro que todos los supuestos
sitúan el génesis de este
dicho en los tiempos de la Guerra de Granada.)
Existe una leyenda según la cual,
en 1410, el infante Fernando I de Aragón,
atascado en su empeño de arrebatar
a los moros las tierras antequeranas, tuvo
una aparición sobrenatural. A las
preocupaciones del caudillo cristiano, que
no estaba del todo seguro de por dónde
atacar al infiel, una bella joven rodeada
de leones -que resultó ser Santa
Eufemia- simplemente le respondió:
"Mañana salga el sol por Antequera
y sea lo que Dios quiera". Don Fernando
lanzó sus tropas al alba contra la
ciudad y aún no se había puesto
el sol cuando ya era suya. -Ni qué
decir tiene que la santa fue a partir de
entonces la patrona del lugar y la frase
introducida en nuestro acervo cultural.-
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