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Anécdotas literarias








Los sucesos y curiosidades más increíbles e impactantes que se han venido produciendo a través del tiempo dentro del mundo literario-cultural...


Timidus



La palabra escrita seduce

Náufrago pero no tonto

Dorothy Parker

Volare... volare...

Requisitos para leer un libro

Parentescos

Los personajes novelescos no tienen hijos

Cuentos a oscuras

La historia del soldado

¿La virginidad? Ezo qué é

Inventar un lugar sin conocerlo

Pueblo de libros

El diccionario

Un ministro en porciones

La letra K

Pequeños detalles domésticos

Escritura en clave

Promociones

Tennessee Williams

Se busca protagonista



Va de música


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Anécdotas literarias


LA PALABRA ESCRITA SEDUCE

(No sólo permite una especie de catarsis frente a lo negativo, sino que funciona como modo de convencer, de atrapar, de enamorar.) Durante las últimas grandes guerras hubo muchos soldados que se carteaban con mujeres dispuestas a escribir misivas a un aguerrido desconocido. La llamada 'Operación Dear Abby', puesta en marcha en el transcurso de las guerras de Corea y Vietnam, consistía en una organización a través de la cual las mujeres jóvenes podían escribir cartas a los soldados que estaban en el frente. La 'United Services Organization' acumulaba barriles de cartas que clasificaban por el Estado de origen, de manera que los soldados pudieran elegir las de su propio Estado. A veces, esa correspondencia derivaba en un amor. Y aunque así no fuera, siempre provocaba ilusión.



NÁUFRAGO PERO NO TONTO

Cierta publicación literaria de Londres promovió entre sus lectores una encuesta sobre el libro favorito de cada uno. El planteamiento de la encuesta era el siguiente: "Si usted fuera un náufrago en una remota y aislada isla desierta, y pudiera solicitar un único libro para su entretenimiento... ¿qué título escogería?
". Rápidamente, los lectores cubrieron con sus propuestas un amplio espectro de géneros y épocas: obras de Shakespeare, tragedias griegas, libros de filosofía,... la Biblia, etc. Cuando los redactores hicieron la pregunta a Gilbert Keith Chesterton, un escritor con gran sentido del humor y de conocido afán polemista, éste respondió con gran presteza: "Pues, nada me haría más feliz que un libro titulado 'Manual para la construcción de lanchas'".


DOROTHY PARKER

Era proverbial su pasión por la bebida, aunque fue una afición tardía, que cultivó en bares clandestinos, en los cuales escribía. En la entrega de un premio importante, bebió también más de la cuenta. Sus amigos suspiraron aliviados cuando terminó el discurso de agradecimiento sin perder el equilibrio. Sin embargo, mientras agradecía un premio posterior una colega feminista, Dorothy se volvió a levantar de su asiento, y los asistentes contemplaron desconcertados cómo volvía a agradecer el premio por segunda vez, interrumpiendo el discurso de su compañera.


VOLARE... VOLARE...

En cierta ocasión, un avión de pasajeros se estrelló sobreviviendo apenas la mitad del pasaje. Resultó que uno de ellos había conservado la calma durante los intentos de aterrizaje leyendo una novela de Arthur C. Clarke. Cuando se enteró de este hecho, Clarke hizo fotocopias del recorte de periódico donde se comentaba la noticia y la envió a todos sus amigos. También hizo llegar una copia a Isaac Asimov (con quien mantenía una amistosa y mundialmente famosa rivalidad) con la siguiente nota escrita a mano al pie de página: "
Qué pena que no estuviera leyendo una de tus novelas. Habría seguido dormido durante toda la terrible experiencia". A lo cual, Asimov contestó: "Al contrario, la razón por la que estaba leyendo tu novela era porque si él hubiese estado entre los fallecidos, la muerte le habría llegado como una liberación celestial."


REQUISITOS PARA LEER UN LIBRO

El humorista Roberto Fontanarrosa dice que si un libro es muy gordo le intimida: "Me parece un abuso de confianza por parte del autor que tenga que brindarle tanto tiempo. Luego está el tamaño de la letra. Si es muy chiquita el esfuerzo es excesivo. Soy un lector vago.


Necesito muchos incentivos para leer. Tiene que tener blancos, diálogos. Quiero escuchar lo que dicen los protagonistas, no que me cuenten lo que dicen. Que haya aire, espacios de descanso, como en las escaleras. También que los capítulos sean cortos. Cuando descubro que la mano derecha empieza sola a buscar dónde termina el capítulo es que estoy perdiendo atención".


PARENTESCOS

En una tertulia literaria a la que acudía George Bernard Shaw, una señora le planteó este problema: "Se dice que 'La Odisea' y 'La Ilíada' no son de Homero. Hay incluso quien dice que Homero no existió. ¿Qué piensa usted?". "Querida señora -respondió muy serio-, respecto a este punto tengo hechas mis averiguaciones personales. Estoy convencido de que Homero existió, pero no fue él quien escribió 'La Odisea' ni 'La Ilíada'. Los dos poemas son obra de otro escritor griego, de la misma época, que se llamaba también Homero. Y de ahí la confusión y el error que se han venido manteniendo hasta estos días."


LOS PERSONAJES NOVELESCOS NO TIENEN HIJOS

Un dato curioso aportado por Milan Kundera: "Los protagonistas de las grandes novelas no tienen hijos. Las novelas acaban antes de que sus protagonistas puedan convertirse en padres. Esa no-fertilidad no obedece a una intención consciente por parte de los novelistas; la procreación repugna el espíritu de la novela. Ningún otro arte se concentra hasta tal punto en el individuo, en su carácter único e inimitable. Don Quijote muere y concluye la novela; ese final es tan perfectamente definitivo porque don Quijote no tiene hijos; de haberlos tenido, su vida se prolongaría, sería limitada o discutida, defendida o traicionada; la muerte de un padre deja la puerta entreabierta; no otra cosa oímos desde nuestra infancia: tu vida continuará con tus hijos; los hijos son tu inmortalidad. Pero si mi historia puede continuar más allá de mi propia vida, significa que esa vida no es una entidad en sí, independiente, cumplida, con un sentido por sí misma".


CUENTOS A OSCURAS

La oscuridad es una protección como el fuego frente a las peligrosas consecuencias de un cuento. Entre los indios norteamericanos estuvo prohibido contar historias antes del anochecer, bajo amenaza de riesgos metereológicos. Varios pueblos de África pensaban que contar durante el día supondría la caída de las nubes o de objetos del cielo sobre la cabeza del narrador o de sus familiares. Los ancianos irlandeses creían que traía mala suerte. En Nueva Guinea, el castigo temido era la muerte del narrador, electrocutado por un rayo. Y en alguna tribu de Alaska se podía contar durante el día, pero solamente a oscuras.


LA HISTORIA DEL SOLDADO

Más de 50 cartas de amor enviadas por un soldado inglés, Arthur Bryan, durante la Primera Guerra Mundial a su esposa fueron descubiertas en un ático. Muchas fueron escritas sobre la empuñadura del fusil en la trinchera. "
Cuando despierto, mis primeros pensamientos son para ti... y todo el día es igual. No te preocupes, mi corazón. Lo superaremos cuando vuelva a casa", escribió. La última carta fue escrita por un oficial de campo, informando a su esposa Louie y a su hija de cinco años, Doris, sobre su muerte en Givenchy. Fue baleado mientras trataba de rescatar a un camarada. Historiadores han tratado sin éxito de encontrar algún sobreviviente de la familia Bryan. El soldado está en el 'Guards Cementery' en Cuinchy, Pas de Calais, cerca de donde cayó muerto. Trish Kenny, antiguo librero de la librería local en Derby, dice: "Es tan trágico que no haya nadie cercano para tenerlas. Son muy significativos documentos históricos, y muy íntimas y hermosas cartas de amor".



Viajes

¿LA VIRGINIDAD? EZO QUÉ É

La palabra que define la virginidad no existe en algunas lenguas, como es el caso de los idas, de África; el de los obipon y tukamo, de Sudamérica, y el de los trukses, del Pacífico.


INVENTAR UN LUGAR SIN CONOCERLO

El conde Drácula es una creación literaria compleja. Su lugar de procedencia es la agreste y siniestra campiña de lo que hoy es Rumanía, pero Stoker jamás visitó aquel país. Se limitó a consultar una antigua guía turística y pasó varias horas charlando con un pintoresco profesor húngaro, llamado Arminius Vambery. Como resultado, el país de donde era oriundo Drácula fue descrito con minucioso detalle, y el visitante moderno del paso de Borgo (mencionado con este nombre en la novela) cree repetir el itinerario de una figura que muchos suponen real.


PUEBLO DE LIBROS

El primer "pueblo de libros" de Europa lo creó hacia 1961 un librero llamado Richard Booth en Hay-on-Wye, un pueblo situado en el Wye Valley, en los límites entre Inglaterra y Gales. La idea inicial consistió en instalar un pequeño grupo de librerías de libro antiguo y de ocasión en torno a un núcleo poblacional en declive. Contaban con un castillo, un parque de bomberos, unas cuantas granjas y poco más. Se sitúa a dos o tres horas de automóvil de grandes núcleos urbanos: Londres, Birmingham y las Midlans; y Liverpool, Manchester y el noroeste. En la actualidad, Hay-on-Wye atrae alrededor de medio millón de turistas al año. Distribuye desde primeras ediciones, en las lenguas más dispares, hasta las últimas novedades. El éxito ha conducido al desarrollo del 'Hay Literary Festival' desde 1988, como extensión de las actividades culturales en torno al libro, la lectura y las artes gráficas que atrae 25.000 visitantes durante los meses de mayo y junio de cada año.


EL DICCIONARIO

Una de las aficiones favoritas del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez es la de sentarse cómodamente en un sillón y hojear el Diccionario, un pasatiempo que depara no pocas sorpresas y curiosidades. Si le echásemos un vistazo más de vez en cuando de lo que solemos hacer, quizá acabaríamos descubriendo, entre muchas otras cosas, que un buen número de palabras que se corresponden con nombres propios mantienen unos significados que sorprenderían a más de uno. Por ejemplo, carla es una tela pintada de las Indias; ana, entre otras acepciones, define una antigua medida de longitud equivalente a un metro; y susana, que viene de suso, se refiere a lo que está en la parte superior o de arriba. Blanca es una moneda antigua de vellón que tuvo diferentes valores -de ahí vendrá lo de estar uno sin blanca-; carmen es la manera en que en Granada (España) se denominaba a la quinta con un huerto o jardín; y carlota, es el nombre con el que se conoce una torta hecha con leche, huevos, azúcar, cola de pescado y vainilla. Tampoco los nombres masculinos escapan a estas sabrosas casualidades. Pedro, siempre según el Diccionario, es un tipo de vestido afelpado que usaban los ladrones; juan, un cepo de iglesia; adrián, el juanete que deforma los pies; ramón es el montón de ramas que cortan los pastores para apacentar los ganados; y camilo, en la antigua Roma, la palabra que definía a un muchacho de servicio. Y dado que comenzábamos hablando de García Márquez, buscada sin éxito la palabra gabriel, que no aparece, sí lo hace su forma plural, gabrieles, que es el nombre con el que familiarmente se conoce a los garbanzos del cocido. No se podrá negar entonces que se trata de un nombre realmente apetitoso.


UN MINISTRO EN PORCIONES

Ordinales son aquellos números que expresan idea de orden o sucesión: primero, segundo, tercero,... Suelen plantear algún problema a partir de décimo: undécimo, duodécimo, decimotercero, decimocuarto, así hasta veinte, que es vigésimo, y después trigésimo, cuadragésimo, quincuagésimo, sexagésimo, etc. Un error común consiste en confundir los ordinales con los partitivos, que son los numerales que expresan la división de algo en partes: medio, tercio, quinto, doceavo o veinteavo... -En su día, un conocido político afirmó sin rubor ser el catorceavo ministro de Cultura. Naturalmente, se trataba del decimocuarto; la diferencia es importante porque si pudiéramos dividir a un ministro en catorce partes, cada una de ellas sería un catorceavo de ministro que, elegido adecuadamente, bien podría ser el de Cultura.-


LA LETRA K

Esta letra, que Unamuno calificó de "antipática y antiespañola", nunca ha sido muy popular y, de hecho, entre 1815 y 1869 desapareció del Diccionario. En la actualidad, la K sólo se emplea en palabras de origen griego o extranjero, y no llegan al centenar las que están encabezadas por ella, como krausista, kelvinio, kril o kilométrico.



PEQUEÑOS DETALLES DOMÉSTICOS

Durante su estancia en El Cairo, Egipto, sus anfitriones llevaron a Simone de Beauvoir y a Sartre a un restaurante lujoso. Cuando Sartre fue a preguntar dónde estaba el baño, al verlo acercarse, el patrón se abalanzó sobre él y le apretó calurosamente la mano, diciéndole: "¡Maestro, usted es la conciencia de la humanidad!". Sartre se lo agradeció y volvió a sentarse juiciosamente. Beauvoir le preguntó si lo había encontrado, a lo que él respondió: "
El tipo me dijo que yo era la conciencia de la humanidad. ¡Cómo quiere que la conciencia de la humanidad pregunte dónde están los cagaderos!".


ESCRITURA EN CLAVE

George Sand (Lucila Aurore Dupin) vivió una vida turbulenta. Eran muchas las razones por las que no pasaba desapercibida: el éxito de sus novelas, su costumbre de vestir trajes de hombre, su afición por fumar puros y coleccionar numerosos amantes, entre otros, Mérimée, Musset y un cura excomulgado, pasando por breves aventuras románticas con la actriz María Dorval y con la cantante de ópera Paulina García. Pues bien,
George Sand dirigió a Alfred de Musset una verdadera declaración pasional en clave que no merece desperdicio, ni menos aún la respuesta que de él recibe.

(Para desvelar el mensaje oculto dentro de los distintos poemas que entre ellos se enviaron, se aumenta la intensidad del color del texto que conviene resaltar para su lectura independiente; entiéndase que entre ellos su secreto estaba a buen recaudo camuflado entre sus bien trazados versos. -Traducción de Rafael Tasis.-)


George Sand

Me emociono al deciros que tengo
el convencimiento de que la otra noche teníais como
siempre unos deseos locos de
bailar conmigo. Sé de vuestra voluntad en hacerme
gozar y quisiera que fueseis siempre vos
como prueba de que me amáis
quien lo haga. Estoy dispuesta a mostraros mi
afecto absolutamente desinteresado y sin cál-
culo, y si queréis de verdad verme
desvelando sin artificio mi alma
desnuda, venid a hacerme una visita.
Hablaremos como amigos, francamente
os probaré que soy la mujer
sincera, capaz de ofreceros mi estima
más profunda y más estrecha
en una palabra, daros la mejor prueba
que pudieseis soñar, conozco vuestra
alma libre. Sabed que me ha salido una am-
polla enorme, dura y también
honda. Al pensarlo tengo una angustia muy
grande. Acudid pues enseguida y venid a
hacérmela olvidar, es muy fuerte y no sé dónde
metérmela.

Alfred de Musset

¿Cuándo pongo a vuestros pies mi homenaje sincero?
¿Queréis que en un momento cambie de expresión?
Vos habéis capturado los sentimientos de mi corazón
Que para adoraros me otorgó El Creador.
Me siento delirar, vuestro amor me impide que me
Acueste, sin antes escribiros en el papel,
Con todo mi cariño y con la seguridad de que
Vos sabréis aportar consuelo a mis males.

George Sand

Esta inmensa ansiedad que me atenaza en la
Noche conmueve todo mi ser y mi alma.


Mis ligues


PROMOCIONES

Walt Whitman no sólo tenía avanzadas nociones de cómo escribir poesía, sino también la capacidad de moverse en forma perfecta para promocionarse. En 1855 compuso personalmente la tipografía de 'Hojas de Hierba', envió sus ejemplares a los críticos y mereció una cierta atención, pero las mejores críticas se las escribió él mismo, y dice: "
un poeta de pura cepa americana, grande y divertido, una persona ingenua, masculina, afectuosa, contemplativa, sensual y arrogante".

George Simenon hizo publicidad de sus obras policíacas sentándose a escribirlas a máquina en el escaparate de unos grandes almacenes.

Washington Irving se valió de una estratagema pueril para vender su 'Historia de Nueva York'. Con cortos intervalos de tiempo, en 1809 mandó a publicar en el 'New York Evening Post' notas en forma de noticia de un supuesto anciano que había desaparecido misteriosamente. Debido a su estrategia mercadotécnica, su libro tuvo tal acogida, que llegó a ser considerado "el primer gran libro de literatura cómica escrito por el primer literato americano".

El joven Jorge Luis Borges deslizaba ejemplares de uno de sus primeros libros en los bolsillos de los abrigos que los periodistas dejaban colgados en la sala de espera del diario en que trabajaba.


VideoTablón

'Hamlet' de Shakespeare y 'Edipo Rey' de Sófocles también necesitarían promoción, como decía D.H. Lawrence, quien le escribió en 1913 a Edward Garnett: "Si Hamlet y Edipo se publicaran hoy, no se vendería más de un centenar de ejemplares, a menos que los promocionaran".

Mark Twain fundó su propia editorial con un sobrino y, desde el principio, aplicaba modernas estrategias para promocionar sus libros. Así, mediante suscripciones, y antes de su publicación, vendió la no despreciable cifra de 40.000 ejemplares de 'Huckleberry Finn' llegando al final a colocar 500.000 ejemplares.


Y, ¿no es acaso dar a conocer su libro a lo que aspira un escritor? En el siglo I, el poeta Marcial se jactaba de que Roma entera había enloquecido por un libro suyo, motivo por el cual los "lectores tarareaban sus versos y su libro se apilaba en los comercios".


TENNESSEE WILLIAMS

Importante hipocondríaco y autor de dos verdaderas obras maestras, 'La gata sobre el tejado de zinc caliente' y 'Un tranvía llamado deseo', que le valieron dos premios Pulitzer. Su muerte fue un sarcasmo del azar y del destino. Vivió setenta y dos años, una edad muy meritoria para un hombre que tuvo desde la infancia graves problemas cardiovasculares, dispepsia, claustrofobia y una poderosa afición o adicción al alcohol y a las drogas, además de una nutrida herencia de abolengo esquizofrénico. Como todo enfermo profesional cultivaba sus males y, según se cuenta, su casa era una verdadera botica. El día de su muerte lo encontramos narrado con especial cariño en un sentido retrato que le hizo su amigo Truman Capote en uno de sus libros... Aquel día el señor Williams creyó estar atacado por algún virus contaminante, alguna enfermedad debía de estar amenazándolo, quizás la gripe, que a lo mejor aquel año de 1983, aquel febrero, era especialmente dañina y se cebaba con los dramaturgos geniales. Así que tomó su tubo de Alka Seltzer, pongamos por caso, decidido a acabar con aquel cuadro clínico: una tos seca, un ligero dolor de garganta, cefalea y secreción nasal. Intentó abrir el tapón con las manos y no pudo; mala suerte para él. La decisión de abrirlo con la boca le provocó la muerte. Nadie sabe cómo lo hizo, pero el tapón le resbaló por la boca, le taponó la garganta y le provocó una asfixia letal.


SE BUSCA PROTAGONISTA

42, rue Fontaine, París. En su escritorio con las paredes cubiertas de objetos extraños, André Breton redactó con Paul Éluard el siguiente anuncio: "Mujer... Poeta busca modelo para poemas. Sesión de pose exclusiva durante el sueño recíproco." Dos jóvenes se presentaron, pero demasiado tarde, el poema 'Artine' ya estaba escrito. ¿Quién fue Artine? No se sabe.


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