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Anécdotas literarias








Los sucesos y curiosidades más increíbles e impactantes que se han venido produciendo a través del tiempo dentro del mundo literario-cultural...


100.000 cosas



Espiritismo

Los amantes de lo ajeno

Rainer María Rilke

O.K.

Anuncio

Máquinas de escribir

Pobre E

California

Edgar Allan Poe

Libro marcado

Hogar, dulce hogar

Mark Twain

Palabras

West Point

Robert Louis Stevenson

Más sobre títulos

Cuántos cornudos

Duque de Charost

Freud

Biblioteca kilométrica



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Anécdotas literarias


ESPIRITISMO

En 1853, tras ser iniciado por la musa del romanticismo, Delphine de Girardin, Víctor Hugo se convirtió en un fanático del espiritismo. Durante dos años se entregó junto a su mujer, hijos y amigos, a recibir mensajes supuestamente deletreados mediante una mesa parlante por Moisés, Jesús, Mahoma, Aníbal, Shakespeare y otros personajes.



LOS AMANTES DE LO AJENO

Lo cuenta Juan Gelman: "Una vez me pasó algo genial. Estaba con Mario Benedetti y Daniel Viglietti haciendo un reportaje en una radio. Había chicas y muchachos entre el público. Mario leyó un poema, luego yo leí un poema de amor. Cuando terminó la grabación, una chica que estaba allí se me acercó y me dijo: "
¿Ese poema es suyo?", le digo: "Sí". Me dice: "¡Hijo de puta!". Le digo: "Mire, yo sé que no es muy bueno, pero soy una buena persona". Ella dice: "No, no lo digo por usted, estoy hablando de un novio que tuve, que me mintió diciendo que lo había escrito él".


RAINER MARÍA RILKE

Escritor austriaco, murió de una leucemia en diciembre de 1926. El empeoramiento de su estado físico se produjo a raíz de haberse pinchado con la espina de una rosa mientras cuidaba el jardín del castillo Muzot, en Suiza, donde vivió retirado los últimos años de su vida. En su tumba un epitafio que él mismo escribió, reza así: "Rosa, oh contradicción pura, placer, ser el sueño de nadie bajo tantos párpados". (D
urante los seis primeros años de su vida, fue tratado por su madre como una niña. Incluso era llamado Sofía y vestido siempre con ropas femeninas. -En la perturbada fantasía de su madre reemplazaba a una hija que había muerto antes de que naciera Rainer.-)


O.K.

Fue en la guerra de secesión norteamericana, cuando regresaban las tropas a sus cuarteles sin tener ninguna baja, que ponían en una gran pizarra '
0 Killed' (cero muertos). De ahí proviene la expresión 'O.K.' para decir que todo está bien.


ANUNCIO

El primer anuncio escrito que se conoce data del 3000 a.C. Se trata de un cartel aparecido en las ruinas de la ciudad egipcia de Tebas, en el que se ofrece recompensa de una moneda de oro a quien capture y devuelva a su amo un esclavo huido llamado Shem.


MÁQUINAS DE ESCRIBIR

En las primeras máquinas de escribir, el alfabeto aparecía de la A a la Z de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo de forma continua, hasta que Christopher Sholes redistribuyó las teclas que más se utilizan lejos unas de otras para escribir rápidamente en su modelo de 1867 que fue distribuida por la 'Remington Company'.


POBRE E

El norteamericano Ernest Vincent Wright, un catedrático del 'Massachussetts Institute of Technology', escribió una novela de 50.110 palabras, titulada 'Gadsby (50.000 word novel without the letter E)'. Ninguno de los vocablos que utilizó para escribir su obra contiene la letra E.


CALIFORNIA

California tiene ese nombre porque en el año 1535 a Hernán Cortés la vista de lo que hoy es Baja California, en México, le trajo el recuerdo de Calafia, de una narración popular española.

(La reina Calafia gobernaba una isla llamada California, situada cerca del Paraíso Terrenal. Sus ejércitos eran sólo de mujeres. Sus armas eran de oro y, montadas en alimañas, capturaban a los hombres con el fin de mantener la especie.)


EDGAR ALLAN POE

Cuando contaba veintisiete años, el escritor Edgar Allan Poe contrajo matrimonio con su prima Virginia Clemm, de tan sólo trece años. Vivieron en casa de su tía y suegra María Clemm, que fue casi como una madre para el escritor. Cuando Poe escribía, exigía que se quedase a su lado sirviéndole café hasta la madrugada. (En 1847 muere Virginia de tuberculosis. Poe falleció el 7 de octubre de 1849 padeciendo delirium tremens. Sus últimas palabras fueron: "
Que Dios ayude a mi pobre alma".)


LIBRO MARCADO

(Libros como 'El amante de Lady Chatterley', se ven "marcados" desde su concepción.) David Herbert Lawrence ya padecía de tuberculosis cuando se le ocurrió escribir la novela en la cual una bella aristócrata traiciona a su esposo paralítico con un guardabosques. Lawrence escribía a ratos, y muchas páginas del manuscrito se vieron manchadas por la sangre que escupía. A la hora de ver su manuscrito tipeado, una mecanógrafa rehusó seguir copiando "semejantes porquerías". Y en el momento de publicar la obra, ningún editor quiso hacerlo, hasta que en Italia consiguió que un impresor lo editara.


HOGAR, DULCE HOGAR

Hogar, dulce hogar (home, sweet home). La famosa frase traducida del inglés, fue tomada del estribillo de la canción compuesta por el dramaturgo neoyorquino Howard Payne, incluida en el musical 'La doncella de Milán'. -John Howard Payne, nunca tuvo una residencia permanente.-



MARK TWAIN

Mark Twain fue el primer autor que usó la máquina de escribir para una de sus obras: 'Life on the Mississippi'. -Aunque se dice que no la escribió directamente sino que otra persona fue la que la pasó a máquina.- (Toda su vida tuvo muy a gala haber nacido en 1835, uno de los años en que el cometa Halley hizo una de sus cíclicas apariciones, manteniendo siempre la curiosa teoría de que así como su llegada al mundo estuvo presidida por el cometa, también se marcharía con él. Y efectivamente, murió en el año 1910, poco después de que el cuerpo celeste volviera a reaparecer.)


Mente breve

PALABRAS

La palabra 'cementerio' proviene del término griego 'koimetirion' que significa dormitorio.

El nombre 'chocolate' es una derivación fonética por parte de los españoles de la lengua azteca y maya, en la cual 'xoco' significaba caliente y 'attl' o 'atte' significaba agua. Este concepto de agua caliente que conlleva la palabra 'xocoattl', estaba ligado necesariamente a la preparación de la bebida.


La palabra árabe que se usaba para representar una cantidad desconocida era 'shei'. Se transcribió al griego como 'xei'. Se fue acortando y quedó como 'x'. (Por eso representamos con X un número cualquiera.)

La palabra 'turismo', en inglés 'tourist', proviene de las primeras personas que viajaron en grupo por placer; ciudadanos británicos que visitaron el Chateaux de la Loire en Francia, de donde es capital Tours.

La palabra 'testificar' procede de una costumbre romana en la que a falta de Biblia, los romanos juraban decir la verdad apretándose los testículos con la mano derecha.

La palabra 'boicot' tiene su origen en el capitán Charles C. Boycott (1832-1897), que fue contratado por el conde Earne para que cobrara los impuestos a los pobres campesinos irlandeses. -Mandato que cumplía de maravilla.-

El término latino 'ladro', del que proviene la palabra 'ladrón', significaba originalmente soldado, y fue aplicado debido a la frecuencia con que la tropa realizaba hurtos.

Para saber más, visita: Frases hechas


WEST POINT

Se dice que en 1831, cuando Edgar Allan Poe estaba en West Point, las instrucciones de vestimenta para el desfile pedían "cintos blancos y guantes, con armas". Apareció en el desfile desnudo, vistiendo nada más que cinto blanco y guantes. (Fue expulsado.)


ROBERT LOUIS STEVENSON

En seis días y bajo los efectos de la cocaína, escribió '
El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde'.


MÁS SOBRE TÍTULOS

Uno de los títulos más atractivos de la historia de la novela popular es, sin lugar a dudas, 'Lo que el viento se llevó'. Pero la autora, Margaret Mitchell, trabajó durante diez años en esta novela pensando en el título 'Pansy', que era el insulso nombre con que se iba a llamar originalmente la heroína que hoy conocemos como Scarlett O'Hara. A menos de seis meses de la edición, la autora le cambió el título a su obra por el de 'Mañana es otro día'. Pero lo descartó cuando se enteró que había otros dieciséis libros que comenzaban con la palabra 'Mañana'. Finalmente recurrió a un párrafo de su propio libro, que incluía la frase que pasaría a la historia, basada a su vez en un poema romántico (género que fascinaba a Mitchell) de Ernest Dowson. Dicen las malas lenguas que, además, la autora había considerado títulos tales como 'Jettison', 'Hitos' y (no os riáis) '¡Ba! ¡Ba! Oveja negra'.



Con relación a los títulos, Milan Kundera dijo una vez que "cualquiera de mis novelas podría llamarse 'La insoportable levedad del ser', o 'La broma' o 'El libro de los amores ridículos'. Mis títulos son intercambiables, reflejan el pequeño número de temas que me obsesionan, me definen y, lamentablemente, me restringen. Más allá de estos temas, no tengo nada que decir o escribir".

Un particular cambio de títulos sobre la marcha fue el que intentó Tolstoi. Su intención original, cuando comenzó a escribir su monumental 'La guerra y la paz', era mostrar un panorama de Rusia en los complicados años que siguieron a la era napoleónica, en la década de 1820. Así, la novela se iba a llamar '1825'. A medida que avanzó en su obra, el argumento se fue centrando en el transcurso de las guerras napoleónicas. Trasladó entonces a sus personajes veinte años al pasado y retituló su trabajo como '1805', título con el cual comenzó a publicarse por entregas en un periódico ruso. Muchos capítulos más tarde, Tolstoi decidió llamar a su novela, aún en formación, con el título optimista de 'Todo está bien cuando termina bien'. Su propósito era el de dotar de finales felices a todos sus personajes. Sin embargo, el libro creció y creció hasta dimensiones impensadas y, dentro de su obra de ficción, Tolstoi redactó un muy serio ensayo sobre la historia de Rusia. Así que consideró que su obra requería de un título más solemne. Consideró entonces que la guerra y la paz eran los elementos básicos de siglos de vida rusa. Y así nació el título de una de las mayores obras de todos los tiempos.

Dentro del género de los ensayos, otra historia muy graciosa tuvo como protagonista a la famosa recopilación de discursos de Winston Churchill, publicada en Inglaterra con el título de 'Las armas y el acuerdo'. El editor norteamericano consideró que este título no significaría demasiado entre el público de su país y le pidió al político que propusiera una alternativa. Entonces, Churchill telegrafió su sugerencia: "The years of the locust" (El año de la langosta). Pero el operador de turno tipeó mal este título, que llegó a Estados Unidos como "The years of the lotus" (El año del loto). Los editores, pese a creer que Churchill había enloquecido, quisieron hacerle honor a su propuesta. Así, partiendo de la leyenda griega que decía que el loto produce sueño, retitularon su obra como 'Mientras Inglaterra duerme'. De más está decir que el libro resultó sumamente exitoso, pese o gracias al distraído trabajador de correos.





El muy sugerente título '¿Quién le teme a Virginia Woolf?' nació cuando el autor de la obra, el dramaturgo Edward Albee, vio esta extraña pregunta pintada a modo de graffitti en la pared del bar neoyorquino al que solía ir a tomar unos tragos. Tiempo más tarde, cuando terminó su obra, recordó la pintada y la utilizó para titularla.

Y es que detrás de cada título famoso hay una historia. En muchos otros casos, son los editores los que deciden cómo se llamará la obra. Raymond Chandler le escribió una vez a su editor, el famoso Alfred Knopf: "Estoy pensando un buen título para que luego me pidas que lo cambie".


Francis Scott Fitzgerald era tan gran escritor como mal titulador. Para su novela más famosa, 'El gran Gatsby', había pensado títulos tales como 'Trimalchio' (haciendo referencia al patrón rico del 'Satiricón' de Petronio), 'Gatsby, el del sombrero de oro' o 'El amante fanfarrón'. -En este caso, el sentido común de los editores merece un agradecimiento.-

William Faulkner tuvo la idea de titular a una de sus novelas 'La cruz: una fábula'. Pero la cruz del título, según sus osados planes, debía aparecer con su clásico símbolo en la portada del libro. Sus editores rechazaron de plano la propuesta aduciendo que los libreros no tendrían forma de ubicarlo en sus catálogos, ordenados alfabéticamente. Finalmente, el libro se llamó simplemente 'Una fábula'.

Una buena fuente de títulos siempre ha sido y es Shakespeare. Muchos autores suelen extraer frases del autor de 'Hamlet' para nombrar a sus obras. Algunos ejemplos: 'Los perros de la guerra', 'Pálido fuego', 'En busca del tiempo perdido', 'El sonido y la furia', 'Rosencrantz y Guildenstern están muertos', y muchos más.

Afortunadamente, para D.H. Lawrence, ninguno de los títulos que eligió originalmente para sus principales obras vio la luz. Así, 'Paul Morel' se convirtió en 'Hijos y amantes'; 'John Thomas y Lady Jane' se conoce como 'El amante de Lady Chatterley'; y 'El anillo de bodas' se llamó finalmente 'Mujeres enamoradas'.

Somerset Maugham dijo una vez que "un buen título es el título de un libro exitoso". Y es que, cuando vamos a una librería, si no conocemos al autor, ¿compraríamos un libro que se llamase 'La ballena'? Pues ése era el título que pensó originalmente Herman Melville para su ahora superclásico 'Moby Dick'.


CUÁNTOS CORNUDOS

Narciso Serra, escritor madrileño del siglo XIX, mientras paseaba con un amigo por la calle donde vivía, preguntóle: --¿Cuántos cornudos te parece que viven en esta calle sin contarte a ti?

--¡¡¿Cómo sin contarme a mí?!! Esto es un insulto...

--Bueno, no te enfades. Vamos, contándote a ti, ¿cuántos te parece que hay?


DUQUE DE CHAROST

Entre las víctimas del cadalso, la Historia cuenta que el duque de Charost mostró una presencia de ánimo increíble...

Permaneció en silencio, leyendo un libro en la carreta, durante el trayecto que le conducía
hasta la guillotina. Después, antes de acercarse al verdugo, dobló parsimoniosamente una página
en la forma de señal de por dónde continuar la lectura.


FREUD

Freud aprendió a hablar español sólo para poder leer '
El Quijote'.

La vagina


BIBLIOTECA KILOMÉTRICA

La Biblioteca Pública de la ciudad de Nueva York, en los Estados Unidos, tiene, aproximadamente, 290 kilómetros de estanterías.


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